• Lûtea Comunicación

Hay química en las palabras

Actualizado: sep 3

Blanca nos introduce en el mundo de la redacción, comparte sus fuentes de inspiración y nos habla de cómo es trabajar en una revista de moda y belleza. Además, se convierte en nuestra "chica Ye Ye" para transportarnos a los años 60.


¿Qué es moda para ti?


Es cuando me levanto y me visto, es cuando voy por en el metro y me fijo en los zapatos tan bonitos que lleva la persona que está sentada en frente, es esperar al último número de una revista, es pasar horas tratando de entender un patrón, es cuando me enfado con la máquina de coser porque no sale perfecto, es comentar el último desfile de algún diseñador porque ha sido brutal, es visitar el museo de Balenciaga… Son muchos momentos que se suman en una sola palabra y que dan forma a la forma que tengo de entender la vida.


¿Si hubieras nacido en otra época en cuál te habría gustado?


Sin duda serían los 60, toda la estética baby-doll y el movimiento hippie tienen un poder de atracción sobre mí, en esos años se juntan dos de mis cosas favoritas: las minifaldas y las margaritas. Además, del corte de pelo al más puro estilo de Brigitte Bardot. Creo que si hubiera sido adolescente, hubiera tenido la fiebre por Twiggy, delineados infinitos, estampados llamativos, vestidos cortos con forma de campana, pantalones anchos… Y, si me hubiera tocado siendo más adulta, me vería reflejada en el personaje que interpreta la actriz Jane Fonda en Descalzos por el parque (1967), pues toda su estética es increíble y el vestuario representa una versión más sencilla de la época.


De tu formación ¿qué crees que fue determinante a la hora de especializarte en este sector?


En mi caso era algo que empecé a tener claro desde muy pequeña. Siempre quise estudiar periodismo y en parte era porque me encantaba la idea de trabajar como redactora de moda y belleza. Me parecía de locos que fuera un trabajo real porque era un puesto que se ajustaba a la perfección conmigo. Por eso, cuando terminamos el Máster me sentí muy orgullosa, de repente había conseguido alcanzar un sueño.


¿Cuál es tu función en Lûtea?, ¿qué parte de la moda te gusta más?


Mis funciones son gestionar El Diario de Lûtea y gestionar la comunicación y las colaboraciones con los medios de comunicación. Me encargaré de toda la parte de redacción porque es mi verdadera vocación y la parte de la moda que más disfruto, aunque también he descubierto un amor infinito por la confección.



¿Cómo surge el Diario de Lûtea?, ¿qué objetivo persigue?, ¿qué puede encontrar el lector?


El proyecto surge porque mientras estábamos dandole forma Lûtea me di cuenta de que necesitábamos tener un espacio en el que pudiéramos expresarnos, y hablar de todo tipo de cosas, sin tener que hacerlo a través de las marcas. De esta forma, podemos difundir la filosofía de Lûtea y hacer partícipes a los consumidores. Los lectores podrán encontrar artículos muy variados, vamos a ir publicando temas que abarcan desde temas técnicos hasta otros más creativos. El Diario de Lûtea quiere acercar la moda desde todas las perspectivas.

De tu experiencia trabajando en las principales cabeceras de Moda española, Glamour y GQ, ¿con qué te quedas?


Me quedo con los dos grandes equipos de redacción que hay detrás de cada una de ellas. Cuando trabajas para una revista tienes que saber dónde está tu lugar y qué aportas al equipo, al final el proceso desde que se plantea el planillo hasta que sale impresa la revista es como una cadena de montaje en la que cada pieza es fundamental para que salga perfecto. En ambos casos, había un ambiente muy divertido en el que todos nos apoyábamos y ayudábamos. También, me quedo con todo lo que aprendí, para mí supuso cumplir un sueño, y con las puertas que fui abriendo y descubriendo.


¿Hacía dónde crees que va el sector de la moda?, ¿cuáles serán los próximos pasos?


Creo que es un sector que siempre ha sido muy criticado, hay una gran parte de la población que piensa que es frívolo y que se basa en unos cánones de belleza perjudiciales. Es ahora cuando se está empezando a tachar estereotipos y creo que en el futuro veremos mucha más diversidad en las pasarelas y en la publicidad. Por otro lado, creo que en España está muy infravalorado el sector, el apoyo a los nuevos talentos es casi nulo y ha llegado el momento de sacar a luz todo nuestro potencial. Creo que los próximos pasos los tenemos que dar hacia la visibilidad.



A la hora de empezar Lûtea Comunicación, ¿cuál fue tu principal motivación?


Para mí, Lûtea apareció en el momento en el que más lo necesitaba y mi motivación fueron las ganas de poder decir “esto es nuestro y nadie nos lo puede quitar”. Antes de la crisis del COVID-19 tenía planeado mudarme a Barcelona y empezar de cero allí, de repente me vi atrapada y con la incertidumbre de no saber qué iba a pasar. Cuando empezamos a plantear Lûtea, sentí cómo recuperaba la ilusión, la verdad que volver a escribir me hizo sentir muy bien, y supe que tenía que apostarlo todo.


¿Qué cuentas, marcas o diseñadores te inspiran a la hora de escribir sobre moda?


Siempre he sentido admiración por los diseñadores españoles del siglo XX, me refiero a Balenciaga, Pertegaz o Elio Berhanyer. Creo que, aunque tenían estéticas diferentes, entendían y cuidaban el cuerpo de cada mujer para que cada vestido fuera un espectáculo digno de admiración. Luego, estoy como enganchada a La Condesa, una marca española que ha transformado la idea que teníamos del traje, y hace poco descubrí Le Cloqué, otra marca española que hace toda su producción de forma artesanal y tienen una esencia mediterránea brutal. También, sigo muchas revistas para no perder la esencia, últimamente leo mucho Girly Girl Magazine.

42 vistas

Contacto

SI TIENES PREGUNTAS O NECESITAS PRESUPUESTO,

NO DUDES EN CONTACTARNOS

instagram: @lutea______

  • Ícono negro de Instagram
  • Ícono negro de Pinterest

© 2020 Lûtea Comunicación